Vida submarina

No nos podemos ni imaginar el daño que puede hacer tirar por la borda de un barco en aguas abiertas una bolsa de plástico. Pueden ser decenas de años hasta que se destruya ese resido porque no es biodegradable.


El problema es que no podemos ni imaginarnos las cantidades de desperdicios de estas características que se amontonan en nuestros mares, degradando un hábitat que supone el 75% de la tierra y que está directamente relacionada con el agua dulce que necesitamos.


Por otra parte, las acciones desproporcionadas  del hombre con la pesca,  por encima de las posibilidades de regeneración son amenazas relevantes para el medio marino y para la enorme cantidad de personas que en la actualidad viven y trabajan en el mundo en este sector industrial.